Un asunto de confianza

 
Hoy se ha vuelto muy difícil confiar. En la historia de la humanidad podemos contemplar cómo el egoísmo, el ansia de poder, la avaricia, y otros factores más, han ensuciado el corazón de la sociedad. Cada quien lucha por lo suyo, y si es necesario pasar por encima del bienestar de otro, se hace...
 
Oh! Cuanto necesitamos todos volver a los principios de vida que tan fácilmente tenemos a nuestra disposición por medio de la Biblia en casi la totalidad de los países en el mundo (a excepción de algunos pocos donde está prohibida). Confiar es tan necesario para vivir, pues en alguna medida nuestros logros están relacionados con las actuaciones de otros. Me aterra escuchar a una persona hablar de autosuficiencia, me da la impresión de que no tiene mucha conciencia respecto a lo que es la vida. Sabemos que estamos vivos porque podemos interactuar con otros, y esos nos lo hacen notar. Aquella persona que diga que no depende de nadie, aún le falta recoger experiencias.

En este capítulo no pretendemos tapar el sol con un dedo, la maldad en la sociedad nos impide confiar, sobre todo cuando nos han "pagado mal", cuando hemos creído en alguien y nos han traicionado, cuando hemos invertido en las promesas que otras personas nos han hecho y hemos resultado estafados. Usted podría en este momento recordar el dolor, el sufrimiento, la tristeza y el resentimiento albergado en su corazón por ser engañado luego de haber confiado; no obstante, le aseguro que no ha podido superar todo. 

Existe una manera de cambiar de vivir si esos venenos en el corazón, es más fácil depositar toda tu confianza en al guien que jamás te va a fallar, que siempre tendrá sus brazos abiertos para ti, en cualquier momento, en cualesquiera condición en la que te encuentres; alguien que te ama de verdad.

"En paz me acostaré, y asimismo dormiré; Porque solo tú, Jehová, me haces vivir confiado." - Salmos 4:8 -

Usted podrá estar tranquilo sin importar las dificultades que quieran invadir tu vida si decide confiar en Dios, su Hacedor. Usted podrá disfrutar de una paz tan profunda que tanto ha buscado. Usted tiene la posibilidad de encomendar su vida y la de sus seres queridos tan sólo confiando en Dios, pero déjeme aclararle que no tiene nada que ver con una religión  (como lo estudiamos en el mensaje anterior). Así es. Esta confianza no se puede basar en lo que usted pueda ver fisicamente, es decir, usted puede disfrutar de una vida llena de seguridad espiritual si primero confía en su autor, Dios. Digo esto porque algunos quieren ver milagros de Dios para después creer.

"Así que vivimos confiados siempre, y sabiendo que entre tanto que estamos en el cuerpo, estamos ausentes del Señor (porque por fe andamos, no por vista)..." - 2 Corintios 5:6-7 -

Aquí el Apóstol Pablo nos confirma que aunque el Salvador de la humanidad,  el Hijo de Dios, JESUCRISTO mismo, ya no está con nosotros físicamente,  deberíamos poder vivir confiadamente, sin temores a los problemas, a que las situaciones se salgan de control y terminemos sufriendo algún daño; pero necesitamos que esa confianza se torne en fe.

¿Qué pasa conmigo que he vivido muy a espaldas de Dios?

"Porque el corazón de este pueblo se ha engrosado, Y con los oídos oyen pesadamente, Y han cerrado sus ojos; Para que no vean con los ojos, Y oigan con los oídos, Y con el corazón entiendan, Y se conviertan, Y yo los sane." - Mateo 13:15 -

He aquí un misterio... No es por ver antes que usted recibirá un milagro de Dios en su vida. No es necesario ver con los ojos naturales, solo oír las Palabras de Dios por medio de JESUCRISTO, quién hará entender con el corazón su amor y su voluntad. De esta manera se convertirá el pecador a Dios y Jesucristo mismo le sanará de su maldad.

Invite a Jesucristo entrar hoy en su vida, pida perdón porque no habia escuchado bien la voz de Dios, renuncie a toda falsa religión en la que haya depositado su confianza, y contemple la Sanidad Divina aún en su hogar.

Hno. Carlos Andrés Ruiz